El Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), a través del Instituto Nacional de Innovación y Transferencia en Tecnología Agropecuaria (INTA), puso en marcha una ofensiva nacional para recuperar la citricultura costarricense, tras ser definida como prioridad por la comisión técnica frente al impacto del Huanglongbing (HLB), la enfermedad más devastadora para este cultivo.
Con
el acompañamiento del Servicio Fitosanitario del Estado (SFE) y la Oficina
Nacional de Semillas (ONS), el país ya ejecuta las primeras acciones para
restablecer la producción de material genético certificado, sano y libre de
HLB, marcando un cambio en la respuesta nacional ante esta problemática.
Como
parte de esta intervención, el Organismo Internacional Regional de Sanidad
Agropecuaria (OIRSA) facilitó la donación de varetas certificadas de naranja,
limón y mandarina, provenientes del proyecto Planta Sana en Divisa, Panamá. A
este esfuerzo se suma la empresa TICOFRUT, que aportó patrones certificados
clave para el proceso de injertación.
De
forma paralela, el INTA habilitó una primera infraestructura de invernaderos en
el Centro de Innovación Agropecuaria Los Diamantes, donde ya se resguarda el
germoplasma importado bajo estrictos controles fitosanitarios. Asimismo, avanza
en la ampliación de la capacidad instalada y en el desarrollo de
infraestructura complementaria en el Centro de Innovación Agropecuaria Enrique
Jiménez Núñez, con el objetivo de escalar la producción de semilla de patrones
en el mediano plazo.
Estas
acciones, bajo el seguimiento técnico del SFE y la ONS, permiten recuperar una
capacidad estratégica para el país y responden directamente a una necesidad
histórica del sector citrícola.
El
ministro de Agricultura y Ganadería, Víctor Julio Carvajal Porras,
subrayó:
“Costa
Rica está pasando de la contención a la acción. Esta ofensiva marca el inicio
de la recuperación real de nuestra citricultura. Estamos reconstruyendo las
bases productivas del sector con material certificado, ciencia y cooperación
internacional.”
Por
su parte, el director del INTA, Roberto Camacho, destacó:
“Estamos
asegurando el punto de partida: material vegetal confiable, protegido y con
trazabilidad. Sin esa base, no es posible una recuperación sostenible.”
“Lo
que hoy se pone en marcha es un sistema que integra investigación, validación y
multiplicación de materiales, con capacidad de responder de forma continua a
las necesidades del sector.”
En
el marco de la cooperación internacional, el INTA también gestionó la
importación de materiales provenientes de viveros especializados en California,
fortaleciendo la disponibilidad de copas y patrones. Paralelamente, avanza en
investigaciones con el Centro de Cooperación Internacional en Investigación
Agronómica para el Desarrollo (CIRAD), Francia, para evaluar nuevos materiales
genéticos y patrones experimentales adaptados a las condiciones del país.
Con
estas acciones en ejecución, Costa Rica consolida una respuesta técnica y
coordinada para enfrentar el HLB, enfocada en recuperar la productividad, fortalecer
al sector y asegurar el futuro de la citricultura nacional.

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