• Inversión cercana a ₡1000 millones impulsa en 2025 el segundo escalamiento del programa.
Más de 3.600 fincas ganaderas en todo el país
forman parte actualmente de la NAMA Ganadería, una iniciativa que impulsa la
transformación productiva y ambiental del sector mediante prácticas
sostenibles, asistencia técnica y el acceso a tecnologías que fortalecen la
competitividad de las personas productoras.
Como parte de este proceso, durante el 2025 se ha
destinado cerca de ₡1.000
millones en fondos no reembolsables para continuar con el segundo escalamiento
del programa, permitiendo que más personas ganaderas incorporen mejoras en sus sistemas
productivos con el acompañamiento técnico del Ministerio de Agricultura y
Ganadería (MAG), a través de las Agencias de Extensión Agropecuaria en todo el
territorio nacional.
Entre los principales insumos entregados destacan
sistemas de cercado eléctrico, sistemas de bombeo, distribución hídrica y
fertirriego, tecnologías que responden a los diagnósticos y planes de finca
elaborados por el personal técnico de extensión agropecuaria, quienes además
brindan acompañamiento permanente para asegurar la correcta implementación de
estas prácticas.
El apoyo ha sido posible gracias al trabajo
conjunto con diversos socios de cooperación y financiamiento, entre ellos los
proyectos con Fundecooperación para el Desarrollo, Resilientes con CRUSA y
Escalar con Transforma-INNOVA-GIZ; así como iniciativas financiadas con
recursos nacionales a través del INDER y el COMCURE en diferentes regiones del
país.
El ministro de Agricultura y Ganadería, Víctor
Carvajal Porras, destacó que esta iniciativa representa un paso clave para
fortalecer el desarrollo productivo del sector ganadero nacional.
“La
NAMA Ganadería demuestra que es posible avanzar hacia una ganadería más
productiva y sostenible. Desde el MAG estamos acompañando al sector con
inversión, asistencia técnica y tecnología para aumentar la productividad,
mejorar los ingresos y consolidar el desarrollo de las zonas rurales del país.
A
esto se suma el acceso a financiamiento mediante el Sistema de Banca para el
Desarrollo, en el marco del trabajo conjunto entre el SBD y el MAG, que impulsa
un modelo de crédito que nace en la finca, ajustado a las necesidades reales de
las personas productoras. Este enfoque permite fortalecer la adopción de
prácticas sostenibles, facilitar la inversión productiva y brindar condiciones
diferenciadas que respaldan la resiliencia y competitividad del sector
ganadero”
En las fincas que forman parte de la NAMA Ganadería
se han observado avances significativos en productividad. La carga animal
promedio ha aumentado de 1,8 a 2,9 unidades animales por hectárea, superando la
media nacional, mientras que también se registran mejoras en la producción de
carne, leche y forrajes, así como en la conservación de alimentos mediante
prácticas como el ensilaje y el establecimiento de bancos forrajeros.
Actualmente, la NAMA Ganadería impacta más de
170.000 hectáreas en todo el país, de las cuales un 38 % de la finca tiene
bosque, incluyendo bosques, cercas vivas y bosquetes. Estas prácticas
contribuyen a la captura de carbono, la protección de los ecosistemas y el
fortalecimiento de la resiliencia de las fincas frente al cambio climático.
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