MAG fortalece la inocuidad de los alimentos y la competitividad agrícola mediante capacitación en Buenas Prácticas Agrícolas
Como parte de los esfuerzos del Servicio Fitosanitario del Estado (SFE), adscrito al Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), para fortalecer la inocuidad de los alimentos vegetales frescos, proteger el medio ambiente y resguardar la salud de las personas trabajadoras del campo, durante el año 2025 se capacitó a un total de 982 productores en Buenas Prácticas Agrícolas (BPA).
Las capacitaciones se realizaron mediante 23 talleres presenciales
en distintas regiones del país y 5 talleres virtuales. En estos espacios se
promovió la implementación de las BPA como una herramienta clave para mejorar
la competitividad del sector agropecuario, al agregar valor a la producción.
Las personas productoras que aprobaron el curso pueden optar por iniciar el
proceso de Certificación Voluntaria Tico-BPA, cuya vigencia es de dos años,
tras los cuales se realiza una nueva evaluación para optar por la
recertificación.
Durante el 2025 se otorgaron 46 nuevas certificaciones y se
gestionaron 43 procesos de recertificación.
El SFE estima que la inversión y el esfuerzo realizados en estas
capacitaciones han contribuido a la reducción de incumplimientos de los límites
máximos de residuos de plaguicidas en vegetales frescos, los cuales han
disminuido del 25 % al 14 % en los últimos cuatro años en cuanto la producción
nacional, según los informes anuales de análisis de residuos disponibles en el
sitio web www.sfe.go.cr. Si además se incluyen los productos importados, el
incumplimiento ha bajado un total de un 16 a un 6%.
La certificación Tico-BPA se ha convertido en un requisito para
diversos comercializadores, incluidas grandes cadenas de supermercados, ya que
garantiza que los productos cumplen con las normas de inocuidad, protegiendo
así la salud de las personas consumidoras.
Los cursos abarcan temas como higiene personal, uso del equipo de
protección personal para la aplicación de agroquímicos, manejo del agua para
riego y lavado de productos, calidad microbiológica del agua, suelos y enmiendas
orgánicas, manejo integrado de plagas, fertilidad del suelo, uso seguro de
plaguicidas, calibración práctica en campo de equipos de aplicación,
interpretación de los límites máximos de residuos de plaguicidas, así como la
implementación de procedimientos, registros de producción y el proceso de
certificación del programa Tico-BPA.
“Al calibrar correctamente las boquillas de aplicación y utilizar
los productos fitosanitarios según las indicaciones del fabricante, no solo se
optimiza su efectividad, sino que también se protege el medio ambiente y se
reducen los costos de producción; hasta un 40 % de los gastos de una finca
están asociados al uso de estas boquillas”, señaló Arturo Solórzano, jefe de la
Unidad de BPA del SFE.
Una vez aprobado el curso, las personas productoras pueden optar
por solicitar fondos de cooperación al Instituto de Desarrollo Rural (INDER) y
participar en mercados como el Programa de Abastecimiento Institucional (PAI)
del Consejo Nacional de Producción (CNP). Asimismo, la implementación de estos
procesos facilita el acceso a mercados de exportación y a mejores condiciones
de comercialización.
Las capacitaciones se han desarrollado en comunidades como
Suretka-Talamanca, Guápiles, Limón, Guácimo, El Milano, Sabalito, Río Claro,
Puerto Jiménez de Osa, Esparza, Cedral, Santa Ana, Cervantes, Cot, Zarcero y
Pital.
La lista de personas y empresas certificadas se encuentra
disponible en el siguiente enlace: https://h7.cl/1dBY3

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